Close your eyes.

Close your eyes.

sábado, abril 30

jueves, abril 28

Borrar esa sensación, ese gusto amargo a desilusión.

Porque entre el lunes y el martes me sobra tiempo para necesitarte. Porque me miento si digo que tu mirada no fue mi mejor testigo. Porque, aunque ya no me duelas, a veces busco tu nombre en mi chistera. Porque aún no vino el olvido para llevarse el último de tus abrigos. Por los besos que aún nos quedan en la boca, por los miles de homenajes que nos dimos, por nadar y no guardar nunca la ropa, por los dedos juguetones del destino. Porque fuimos lo que fuimos.
Porque cuesta confesarte, aún le tengo miedo a tenerte delante. Porque en cuanto me descuido me atropella tu recuerdo en el pasillo. Porque no puedo negarte que te quise sin querer y más que a nadie. Porque mido tu torpe vino, que para este corazón estas prohibido.

Esta copa no está tan rota.

Déjame atravesar el viento sin documentos, que lo haré por el tiempo que tuvimos. Porque no queda salida, porque pareces dormida, porque buscando tu sonrisa estaría toda mi vida. Quiero ser el único que te muerda en la boca. Quiero saber que la vida contigo no va a terminar. Déjame que te cierre esta noche los ojos y mañana vendré con un cigarro a la cama. Porque no tengo más intenciones que seguir bebiendo de esta copa que no está tan rota. Porque sí, porque en esta vida no quiero pasar más de un día entero sin ti. Porque sí, porque mientras espero 
por ti me muero y no quiero seguir así. 

lunes, abril 25

Somos personas.

- ¿Has hecho eso?
- Me gustaría decirte que no. 
- ¿Y por qué? ¿Por qué lo has hecho?
- No lo sé. Las personas hacemos esas cosas. Cometemos ese tipo de locuras que, las mires por dónde las mires, no tienen un fin último. Las personas funcionamos así.

Plena motivación.


Muchísimas gracias a Naïve por tenerme entre los cuatro blogs elegidos a la entrega de este adorable, especial y dulce Premio Primavera.  

Sin embargo, tengo que reconocer que a veces, cuando me besaba, aún conseguía que me temblasen las rodillas.



Casi me parecia verle. Sonriente, seguro de sí, contemplando un seguro tan amplio y luminoso como aquella avenida. Y por un instante pensé que no había más fantasmas allí que los de la ausencia y la pérdida, y que aquella luz que me sonreía era de prestado y sólo valía mientras la pudiera sostener con la mirada, segundo a segundo. 

viernes, abril 22

-Y con eso acabó todo. ¿Quién sería el primero en descubrir el poder de la poesía para matar el amor?
-Yo creía que la poesía era el alimento del amor.
- De un amor sólido tal vez. Pero si no es más que una ligera inclinación, un mal soneto lo mataría en el acto.
- ¿Y qué recomiendas para fortalecer el afecto?
- Bailar, aunque la pareja sea apenas aceptable.


Por tener un Blog escrito con amor.

Muchisisisisisimas gracias a TUMEENCANTAS por darme mi primer premio : )

martes, abril 19

Contigo me escapé del mundo a otra dimensión.

Puedes escribir su nombre en una botella verde y lanzarla al mar de siempre.


Cualquier día es un buen día para olvidar.
Aunque yo no me acuerde de olvidarte. 

lunes, abril 18

Tan sólo soy una chica delante de un chico pidiéndole que la quiera. 

domingo, abril 17

Cuando acabe mi vida como un trasto viejo, recordaré tu consuelo y tus besos.

Aquella noche primera de mayo en que escribí esta carta, andaba triste y tenía motivos para encerrarme en mi casa. La libertad es una amiga traidora y me dejó abandonada.
Lo quiero oír de tu boca. 
Aquí me encuentro amarrada a mi suerte, en este puerto de incertidumbres, con una astilla del mástil del barco atravesándome el alma. Y si me duele, dejar que me queje para escuchar tu consuelo.
Lo quiero oír de tu boca partida por donde escapan los besos, lo quiero oír de tu boca.
Tú ya sabes que no es tan difícil tumbarme, pero una vez en suelo, más bajo no puedo caer. Van pasando los años y me hago más fuerte y yo te juro que un día me levantaré.
Lo quiero oír de tu boca. 
Por las noches los lobos trabajan deprisa. Y yo he jugado a dos bandas de noche y de día también. Cuando acabe mi vida como un trasto viejo, recordaré tu consuelo y tus besos.
Lo quiero oír de tu boca.

jueves, abril 14

Give-away.

Hay una comunicación consoladora en este roce de los labios que repetimos incansables, como sonámbulos, como niños que ensayan un lenguaje con los ojos y los oídos cerrados, y sustituyen las palabras por este tanteo de nuestra boca en las facciones que, de momento en momento, sentimos más nuestras. Nos decimos todo lo que no nos hemos dicho nunca con palabras, nos pedimos perdón por nuestras torpezas, por el olvido del uno al otro en que hemos caído durante tantos años, perdón por no ser niños ya y, sin embargo, tener que buscarnos como niños perdidos; tener que empezar a comprender que somos el uno del otro sin remedio, que lo hemos sido siempre y que no quisimos ni sospecharlo. Nos decimos la soledad, la bárbara mutilación que hemos hecho separando cuerpo y alma en nuestras vidas por ese pecado de no haber sabido que teníamos que encontrarnos enteramente, ardiendo el espíritu en esta atracción que con nadie nunca hemos podido tener completa. Con nadie nunca ha sido ni podrá ser esta verdad que nos quita poco a poco el pensamiento confuso de esa pena de no haber comprendido antes de ser este hombre y esta mujer que ya somos ahora, que vamos sintiendo que somos, hechos para la fusión de la amistad en la vida que recibimos uno del otro, para el abrazo, para ese beso en el que al fin se entreabren los labios de Anita para recibir mi boca. Nos estamos besando al fin en un olvido total. Boca a boca, vida a vida, juventud con juventud.

martes, abril 12

No demasiado tarde.



La gente aspira a encontrar su otra mitad en su ciudad, en su barrio, y hasta en su calle; no sé cómo no la buscan en su cama. Y no es así: cerca nos tropezamos con los humildes premios de consolación. Las medias naranjas verdaderas están lejos casi siempre y son costosas. Lo que hemos de pedir, además de encontrarlas, es que el hallazgo no se produzca demasiado tarde. 

jueves, abril 7

Dickens.

La amé contra la razón, contra las promesas, contra la paz, contra la esperanza, contra la felicidad, contra todo el desánimo que podría existir.

lunes, abril 4

Estos poemas los desencadenaste tú,
como se desencadena el viento,
sin saber hacia dónde ni por qué.
Son dones del azar o del destino,
que a veces
la soledad arremolina o barre;
nada más que palabras que se encuentran,
que se atraen y se juntan
irremediablemente,
y hacen un ruido melodioso o triste,
lo mismo que dos cuerpos que se aman.

domingo, abril 3

Jugarnos en un beso lo bueno de los momentos.

Sentados en las escaleras esperando a que dijeras que la vida es mejor en compañía. Sentados en una orilla viendo a los demás pasar. Como yo tampoco dije nada, aquella noche fue la vez que más cerca estuvimos de enredarnos en un beso, de mezclarnos bien por dentro. Aquella noche fue la vez. Como tú nunca dijiste nada, tienes tanto que perder. Se nos fugó la noche de jugarnos en un beso lo bueno de los momentos. Tú ya sabes, nunca tuve apenas nada que perder.








Y no puedo olvidarlo. No consigo pasar la noche sin soñar contigo, sin soñar con nosotros. Me despierto y duele. Angustia, realidad, recuerdos. Y quería decirte que te echo de menos. Que añoro contarte todo, que deseo llamarte y decirte constantemente la necesidad que tengo de verte, que no quiero perderte, no quiero olvidarte si tú no lo haces conmigo. Quería decirte que, pase lo que pase, estoy aquí.
Hasta que no me pidas que me vaya, no lo haré. 

sábado, abril 2

Sentir demasiado es inversamente proporcional a ser feliz.

A veces no sé si estoy respirando o sólo me han colocado en este mundo para que lo vea pasar sin sentir la más mínima desdicha sobre mis pensamientos. 

viernes, abril 1

Rayando el sol.

Desesperación.



























Es más fácil llegar al sol que a tu corazón.
Me muero por ti, viviendo sin ti. 
Y no aguanto. 
Me duele tanto estar así.