Close your eyes.

Close your eyes.

lunes, enero 31

Aquí se acaba el camino- le dije.

- ¿Y tu alma? ¿Dónde crees que haya ido?
- Debe andar vagando por la tierra como tantas otras; buscando vivos que recen por ella. Tal vez me odie por el mal trato que le di; pero eso ya no me preocupa. He descansado del vicio de mis remordimientos. Me amargaba hasta lo poco que comía, y me hacía insoportables las noches llenándomelas de pensamientos intranquilos con figuras de condenados y cosas de esas. Cuando me senté a morir, ella me rogó que me levantara y que siguiera arrastrando la vida, como si esperara todavía un milagro que me limpiara de culpas. Ni siquiera hice el intento. “Aquí se acaba el camino –le dije-. Ya no me quedan fuerzas para más.” Y abrí la boca para que se fuera. Y se fue. Sentí cuando cayó en mis manos el hilito de sangre con que estaba amarrada a mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario