Close your eyes.

Close your eyes.

miércoles, septiembre 22

Me lo prometí.


Lo prometido es deuda y yo me prometí ser feliz. Me prometí volver a equivocarme para aprender del error. Me prometí ser fiel a aquello que me alegre el día. Me prometí no agobiarme con el pasado que salió mal. Me prometí recordar siendo consciente de cada problema. Me prometí ser inteligente para resolver los acertijos del día a día. Me prometí ser fuerte para no rendirme cuando no tengan solución. Me prometí olvidar lo imposible y convertirlo en improbable. Me prometí llegar a ser quien yo quiera ser. Me prometí hacerle caso al viento cuando me susurre que cambie de dirección. Me prometí no temer a los truenos cuando se acerque la tormenta. Me prometí que recordaría que en los sentimientos está la realidad, mi realidad. Me prometí que nunca actuaría sin pensar en las consecuencias. Me prometí que volvería a París. Me prometí que pisaría suelo inglés. Me prometí pasear, leer y escuchar música en el Central Park. Me prometí que sentiría el ritmo en mi cuerpo durante el resto de mis días. Me prometí que "rompería" los teatros. Me prometí que nunca dejaría de apoyarme sobre la música. Me prometí que compartiría cada momento con una persona que me haga sentir viva. Me prometí que él sería la razón de seguir luchando. Me prometí que cambiaría el llanto por el apoyo. Me prometí ilusionarme, soñar, mientras tome un café en la terraza de nuestra vida. Me prometí, me juré a mí misma que nunca perdería las ganas por esto, que me lo debo sólo por haberlo soñado. Por haberlo deseado cada noche.

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